Entrevista a Dalmiro Sáenz

Perina por el mundo:

Programa del 18/8/2014

El amor sigue sin nosotros

Median cincuenta y seis años entre dos sucesos ocurridos en Buenos Aires en el mismo lugar –las cercanías del Obelisco– que signan los márgenes de esta historia: una misa celebrada por la salud de Eva Perón y una manifestación de las clases medias que fue disuelta por fuerzas parapoliciales. Pero ¿qué contenido, qué andanzas limitan esos dos hechos? Evaristo, que a los quince años había quedado enredado, por amor a Teresa –uno de esos amores candorosos y decisivos de la adolescencia–, en la riesgosa peripecia de una célula terrorista, vuelve al país después de más de cinco lustros de exilio. Y vuelve para perpetrar una estafa. Muchos de sus viejos afectos reaparecen; entre ellos, Laura. Extramuros de esos amores sucesivamente jaqueados por la política y por la codicia, de esas parejas que se rinden ante altares falsos, hay un país cada vez más entristecido que quizá se les asemeja.
[ Marcelo Gioffre | 7-10-2017 ]

En el año 2005 el director austríaco Michael Haneke presentó la película Caché (escondido, en francés). El protagonista –Daniel Auteuil– empieza a recibir extraños videos anónimos filmados en las inmediaciones de su casa. Esas cintas operan sobre la familia despertando confusión y reproches. Se trata de una metáfora del problema de Argelia, que en la sociedad francesa está siempre al acecho. En un pueblito del interior de Alemania, hace unos años, estaba toda una familia sentada a la mesa junto con mi hijo menor, que había ido allí en un programa de intercambio. Entonces se produjo un cataclismo: el padre pronunció la frase “Arbeit macht frei”, que significa “El trabajo nos hará libres”, y todos estallaron. Era el lema que coronaba la entrada al campo de Auswicht.

 

Hay temas que están en los subsuelos de las sociedades: son las llagas tatuadas sobre la piel común, traumas históricos insoportables por el sobrepeso de culpa que generan. Entre los argentinos el tema de los desaparecidos cumple un papel análogo. Néstor Kirchner lo advirtió no bien llegó al poder, en 2003, y por eso él, que jamás había tenido gestos relacionados con los derechos humanos, se apropió de los artefactos simbólicos que lo rodeaban. ... Leer completo

MARCELO GIOFFRE

ENTREVISTA A PLINIO APULEYO MENDOZA
[2 May 2008 | No Comment | 153 views]

 

 

Por Marcelo Gioffré - Para LA GACETA - Tucumán

Hablamos a las nueve de la mañana por teléfono y me dijo que prefería acercarse a mi hotel y hacer la nota allí, después del almuerzo. Al mediodía, se largó una de esas lluvias tropicales que amenazan con el fin del mundo y que tanto han inspirado a Gabriel García Márquez. Temí que no viniera, pensando sobre todo que es un hombre de 84 años. Llegó con diez minutos de retraso y se disculpó, echándole la culpa al famoso trancón, que no es ni más ni menos que el embotellamiento que sufren siempre las calles de Bogotá y que han llevado a implantar el sistema “Pico y placa”, por el cual los automóviles sólo pueden salir a la calle día por medio. Nos fuimos hacia el bar del hotel y a cada paso era interpelado por algún compatriota que quería saludarlo, felicitarlo por sus notas en el diario o, simplemente, darle la mano: no olvidemos que, además de ser un personaje legendario, autor de clásicos como El olor de la guayaba o Manual del perfecto idiota latinoamericano, fue el referente intelectual del “No” en el plebiscito que rechazó ...

MARCELO GIOFFRE

MUERTE DE LOS IDEALES
[2 May 2008 | No Comment | 153 views]

La muestra del artista Bruce Conner, que presenta el MoMA de Nueva York, es interesante en tanto analiza los cambios culturales que experimentó la sociedad después de la Segunda Guerra Mundial: la Guerra Fría, el feminismo, la pastilla anticonceptiva, los desechos industriales, el rock, la ecología, la amenaza nuclear, un cúmulo de conceptos que modificaron la forma de vida. Al ver algunos resultados electorales de la actualidad, tales como el triunfo del Brexit en Inglaterra, del “No” a la paz en Colombia y del “No” a los refugiados en Hungría uno no puede menos que preguntarse si estaremos asistiendo a otra de esas etapas revulsivas en que el mundo traza una línea divisoria. ¿Quién rechazaría la unidad europea? ¿Quién afirmaría que la paz no es buena? ¿Quién, después de la foto del niño sirio muerto en la playa, rechazaría tender la mano a los refugiados? Pues los ingleses, los colombianos y los húngaros, al parecer. ¿Qué ocurre? ¿Tal vez haya un hartazgo de lo políticamente correcto? ¿Asistimos, para decirlo en términos domésticos, a una suerte de babyetchecoparización del mundo? Y si así fuera, ¿no tiene entonces Trump posibilidades concretas de ganar? Me atajo de antemano: me dirán que los casos ...